Psicología clínica de adultos

“¿Necesito terapia o estoy exagerando?”

Es la pregunta que más me hacen en la primera llamada. La respuesta honesta: si te la estás haciendo, ya hay algo que te está molestando lo suficiente. No hace falta tocar fondo para pedir ayuda.

Escribime y charlamos
Consultorio en Villa Crespo · también atiendo online

Soy Valeria. Hace catorce años acompaño a personas adultas que están atravesando algo —una crisis, una pérdida, una ansiedad que no afloja, o esa sensación difusa de que la vida propia no termina de encajar.

No creo en las terapias que prometen resultados en ocho sesiones, ni en las frases motivacionales colgadas de la pared. Creo en algo más lento y más honesto: un espacio donde puedas decir en voz alta lo que hasta ahora venías masticando solo.

Mi trabajo no es darte consejos. Es ayudarte a escuchar lo que ya sabés pero todavía no podés poner en palabras. A veces eso lleva unos meses; a veces lleva años. Nunca lleva ocho sesiones.

Con qué suelo trabajar

  • Ansiedad y ataques de pánico. Cuando el cuerpo empieza a avisar antes que la cabeza.
  • Duelos y pérdidas. No solo de personas: también de trabajos, de vínculos, de proyectos.
  • Crisis vitales. Los treinta, los cuarenta, la separación, los hijos que se van.
  • Vínculos que se repiten. Cuando siempre terminás en el mismo lugar con distinta gente.
  • Estados depresivos. Desde el desgano persistente hasta cuadros más severos.

Cómo son las sesiones

Nos vemos una vez por semana, cincuenta minutos. Puede ser en el consultorio de Villa Crespo o por videollamada —trabajo de las dos formas y funcionan igual de bien; la elección suele ser una cuestión de comodidad y de tiempos, no de calidad.

No hay diván, no hay silencios incómodos programados, no hay tarea para el hogar. Hay una conversación, con alguien entrenado para escuchar de otra manera.

Sobre la primera vez

La primera sesión suele dar nervios. Es esperable: le vas a contar cosas íntimas a alguien que no conocés. No hace falta que prepares nada ni que sepas explicar bien qué te pasa —muchas veces esa dificultad para nombrarlo es justamente lo que venimos a trabajar.

Si al terminar sentís que no es conmigo, te lo voy a decir sin problema y, si querés, te derivo a alguien que me parezca más adecuado. Que un terapeuta no te sirva no significa que la terapia no sirva.

Duración50 minutos
FrecuenciaSemanal
ModalidadPresencial y online
Honorarios$38.000 por sesión

Entrego factura para pedir reintegro en tu obra social o prepaga. Si el monto es un problema real, escribime igual: tengo algunos espacios a valor reducido.

Escribime. Con eso alcanza para empezar.

No hace falta que sepas explicar qué te pasa ni que tengas las cosas claras. Contame lo que puedas, en dos líneas. Te respondo yo, en el día, y coordinamos una primera charla sin compromiso.